
León y el calzado: 100 años de industria organizada y un reto actual
La industria zapatera organizada cumple un siglo. Cifras de SAPICA 95 y de la CICEG sobre un sector orgulloso, pero estancado.
Cuando alguien en México dice "zapatos de León", casi nunca hace falta explicar nada. Pocas ciudades del país son sinónimo de un oficio, y León lo es del calzado. En 2026 ese oficio cumple cien años de organizarse como industria, y el aniversario cae en un momento que mezcla orgullo con preocupación.
Un siglo de industria organizada
La Cámara de la Industria del Calzado del Estado de Guanajuato (CICEG) conmemora este año el centenario de la industria zapatera organizada en México. Las fuentes consultadas sitúan el origen en 1926 con una agrupación de fabricantes de León, aunque no coinciden en el nombre exacto de aquel antecedente, por lo que aquí no lo damos por cerrado.
El aniversario ha dejado huellas visibles en la ciudad. En marzo, la CICEG y el Instituto Municipal de las Juventudes de León presentaron Malecolor, 100 años de orgullo zapatero, un mural colectivo de más de 120 metros en el Malecón del Río de los Gómez, pintado por 30 artistas urbanos leoneses. También hay una iniciativa en el Congreso, presentada por el diputado Alan Márquez, para declarar el 4 de marzo como Día Nacional de la Industria del Calzado; sigue en comisiones.
Las cifras de la vitrina
En agosto se inauguró SAPICA 95 bajo el lema "FUTURA 100+". Según la nota de Publimetro, reunió a más de 380 empresas expositoras, más de 2 mil marcas y más de 2 mil 200 compradores nacionales e internacionales, con la expectativa de unos 14 mil encuentros de negocio. Entre las novedades, un espacio llamado SAPICA Learning, dedicado a inteligencia artificial, mercado de lujo y comercio minorista.
Los números del sector explican por qué importa. León concentra la producción de 7 de cada 10 pares que se fabrican en el país, y la industria nacional produce alrededor de 195 millones de pares al año. En Guanajuato, el presidente de la CICEG, Juan Carlos Cashat Usabiaga, calcula unos 100 mil empleos directos y cerca de 400 mil en toda la cadena de suministro del país.
El otro lado: estancamiento y pares fantasma
En octubre, Cashat describió un "estancamiento total" de la industria. Según la misma fuente, las importaciones de calzado extranjero bajaron casi 40 %, pero el consumo nacional también va a la baja, algo que se atribuye a la economía de las familias. El consumo aparente se estima en unos 350 millones de pares.
El dato más inquietante es otro: el sector calcula que entre 80 y 100 millones de pares se consumen sin aparecer en la producción nacional ni en las importaciones legales, y sospecha de contrabando. Su postura, dijo, no es contra la importación, sino contra competir sin un "piso parejo". Son cifras de la propia cámara, y conviene leerlas como tales.
Por qué también es tema de moda
Se suele hablar del calzado como industria, y con razón, pero también es diseño, oficio y cultura material. Cada par que sale de un taller leonés lleva detrás cortadores, aparadores, diseñadores y marcas que compiten en un mercado exigente. Entender la moda mexicana pasa por mirar este rincón del Bajío.
Para cerrar
Un siglo es tiempo suficiente para presumir y para preguntarse qué sigue. Una forma sencilla de apoyar a la industria local es revisar la etiqueta del siguiente par que compres y preferir, cuando se pueda, el calzado hecho en León por talleres y marcas que dan trabajo a miles de familias.