Mover el cuerpo para cuidar la mente: lo que dice la OMS
La OMS recomienda 150 minutos de actividad a la semana. Estos son los beneficios para el ánimo y cómo empezar sin gimnasio.
Cuando estamos agotados o de mal humor, que es justo cuando más ayudaría, lo último que se nos antoja es ponernos los tenis. Y, sin embargo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) insiste desde hace años en que moverse es una de las herramientas más accesibles para cuidar la salud mental. No sustituye a un tratamiento, pero sí lo acompaña, y empezar no cuesta nada: basta un par de zapatos cómodos y una banqueta.
Qué recomienda la OMS
Para adultos, la recomendación mundial es hacer al menos 150 minutos de actividad física moderada por semana. Eso equivale, por ejemplo, a 30 minutos de caminata ligera cinco días. La OMS añade que conviene reforzar la musculatura y limitar el tiempo que pasamos sentados.
Según el organismo, la actividad física reduce los síntomas de depresión y ansiedad, mejora la salud mental y cognitiva, y favorece el sueño. Es decir, tres cosas que mucha gente busca a la vez.
El problema: casi nadie lo cumple
La OMS calcula que unos 1,800 millones de adultos, el 31 %, no alcanzan esos 150 minutos semanales. La inactividad aumentó cinco puntos porcentuales desde 2010 y, si la tendencia sigue, llegaría a 35 % en 2030. Las mujeres, en promedio, son cinco puntos menos activas que los hombres.
No es un tema solo de salud personal. El organismo estima que, si no se aumenta la actividad, los sistemas de salud del mundo podrían gastar cerca de 300 mil millones de dólares entre 2020 y 2030.
Ejercicio y depresión: qué sí se sabe
En su ficha sobre depresión, la OMS indica que se estima que el 5.2 % de los adultos del mundo la padece, y que es alrededor de 1.5 veces más común en mujeres que en hombres. También señala que existen tratamientos eficaces: las terapias psicológicas, como la activación conductual o la terapia cognitivo-conductual, son el tratamiento de primera línea, y pueden combinarse con medicamentos en casos moderados y graves.
En ese panorama, la actividad física regular ayuda a manejar los síntomas y a mejorar el bienestar general, y la inactividad es un factor de riesgo conocido. El organismo subraya algo importante: incluso una caminata corta cuenta.
Cómo empezar sin gimnasio
- Empieza pequeño. Diez minutos después de comer ya son un comienzo; sube poco a poco.
- Elige algo que te guste. Caminar por el Parque Metropolitano, bailar en casa, andar en bicicleta. La constancia importa más que la intensidad.
- Hazlo con alguien. Un compañero de caminata vuelve más difícil que canceles.
- Mide la semana, no el día. Si hoy no pudiste, intenta compensar el fin de semana.
Para cerrar
El ejercicio ayuda, pero no es una cura universal. Si llevas semanas con tristeza intensa, pérdida de interés o ansiedad que no cede, habla con un profesional de salud. Si estás pasando por un momento muy difícil o piensas en hacerte daño, llama a la Línea de la Vida (800 911 2000) está disponible en México, y también puedes hablar con una persona de confianza o acudir a urgencias.