Teatro Juárez de Guanajuato: 31 años de obra y una noche de ópera
Se construyó entre 1872 y 1903 y se inauguró con Aída. La historia del teatro que es la casa del Cervantino desde 1972.
Su fachada recuerda a un templo griego, tiene ocho musas de bronce en lo alto y un interior de herradura decorado con aire oriental. El Teatro Juárez de Guanajuato es uno de los teatros históricos más reconocidos de México, y su historia incluye gobernadores, arquitectos que se relevaron, una inauguración con ópera y un papel central en el Festival Internacional Cervantino.
Una obra de décadas
El teatro se levantó donde antes estuvieron el Hotel Emporio, demolido en 1872, y, antes, el primer convento de franciscanos descalzos de la ciudad. De ese convento sobreviven el templo barroco de San Diego y algunas capillas anexas, que hoy quedan junto al teatro.
La construcción se extendió de 1872 a 1903. Las fuentes consultadas atribuyen el diseño original al arquitecto José Noriega, por encargo del gobernador Florencio Antillón. Después, el impulso de la obra pasó al gobernador Manuel González, y la dirección a Antonio Rivas Mercado, con el ingeniero Alberto Malo, quienes hicieron remodelaciones que cambiaron su aspecto. Más tarde, el gobernador Joaquín Obregón González patrocinó su conclusión. Es un buen recordatorio de que los grandes edificios casi nunca son obra de una sola persona.
Una noche de ópera
El teatro se inauguró el 27 de octubre de 1903, con la presencia del presidente Porfirio Díaz. La función fue la ópera Aída, de Giuseppe Verdi, a cargo de una compañía italiana encabezada por Ettore Drog, con dirección de Napoleón Sieni y Giorgio Polacco.
Su época de mayor auge llegó a finales del siglo XIX y principios del XX, cuando fue foro de artistas muy celebrados, hasta que estalló la Revolución mexicana.
Eclecticismo con alma europea
Arquitectónicamente es una muestra del eclecticismo que dominaba las obras públicas de su época. El peristilo, inspirado en un templo griego de estilo dórico, da paso a una sala de modelo europeo: forma de herradura, cuatro órdenes de palcos y localidades generales. En la fachada, ocho esculturas de bronce representan a ocho de las nueve musas de la mitología griega. Su nombre rinde homenaje al presidente liberal Benito Juárez.
La casa del Cervantino
Desde 1972, el Teatro Juárez es sede del Festival Internacional Cervantino, que cada octubre llena de música, danza y teatro las calles de Guanajuato. Que un festival de alcance internacional haya elegido este recinto como sede habla de su peso en la vida cultural del país.
Para cerrar: cómo disfrutarlo
Si visitas Guanajuato, consulta la cartelera y los horarios de visita en los canales oficiales de la Secretaría de Cultura del estado, porque cambian según la temporada. Aunque no entres a una función, vale la pena detenerte frente al peristilo y contar las musas de la fachada: son ocho, de las nueve musas clásicas.